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Cordonier afirmó que el objetivo es cerrar el basural a cielo abierto y avanzar hacia un relleno sanitario
Durante la conferencia de prensa de cierre de año, el intendente municipal Emilio Cordonier se refirió a la situación del basural a cielo abierto en Ayacucho, un tema que genera preocupación desde hace años y que forma parte de los principales desafíos ambientales del distrito.
El jefe comunal reconoció que el basural a cielo abierto aún existe, pero aseguró que la situación mejoró en comparación con años anteriores, gracias a distintas políticas implementadas por el Municipio.
“Durante 150 años la basura de Ayacucho se tiró en un basural a cielo abierto”, recordó Cordonier, al explicar que el cambio de paradigma requiere tiempo, inversión y compromiso social.
En ese sentido, destacó como un avance clave la puesta en funcionamiento de la planta de separación y recuperación de residuos, que permite reciclar una parte importante de los desechos y reducir el volumen que llega al basural.
El intendente explicó que parte de los residuos recuperados se comercializan, lo que genera ingresos que ayudan a sostener el sistema, junto con el trabajo del personal municipal, los camiones y los puntos limpios.
Uno de los anuncios centrales fue la confirmación de que el Municipio cuenta con un proyecto técnico completo para la construcción de un relleno sanitario, con el objetivo de cerrar definitivamente el basural a cielo abierto.
Según detalló Cordonier, la inversión necesaria ronda entre los 500 y 600 millones de pesos, por lo que el Municipio se encuentra gestionando financiamiento en distintos niveles:
- Presupuesto de la Provincia de Buenos Aires, donde el proyecto ya cuenta con una partida asignada.
- Organismos internacionales, como el BID y la CAF.
- Posibles acuerdos con empresas privadas.
Además, remarcó que el rol de los vecinos es fundamental para avanzar en la solución del problema.
“Todo empieza en cada casa”, afirmó, al insistir en la necesidad de separar los residuos en origen.
El intendente explicó que cuando los vecinos no separan la basura, esa tarea debe realizarla luego un trabajador municipal, con mayores costos y riesgos sanitarios.
“Separar en casa es una decisión simple que ayuda a toda la comunidad”, sostuvo.
Cordonier subrayó que la problemática de los residuos es uno de los grandes desafíos de las ciudades modernas, no solo en Ayacucho sino en todo el mundo, y aseguró que la hoja de ruta del Municipio está clara: más reciclado, menos basura enterrada y cierre definitivo del basural a cielo abierto.

