Al cumplirse seis años del inicio de la pandemia de Covid-19, el intendente de Ayacucho, Emilio Cordonnier, recordó en diálogo con Urgente Ayacucho cómo se vivió aquel período y definió a la crisis sanitaria como “el momento más difícil” de su gestión, atravesado por la incertidumbre y la necesidad de tomar decisiones críticas para la comunidad.
“El Covid-19 fue un tiempo horrible que espero no tengamos que volver a vivir. Muchísima gente se enfermó y lamentablemente perdimos algunos de nuestros vecinos”, expresó el jefe comunal, al trazar un balance de lo ocurrido desde marzo de 2020.
Cordonnier remarcó que durante casi dos años el Municipio debió actuar en un contexto de escasa información, donde cada medida implicaba evaluar múltiples factores. “Estuvimos tomando decisiones en un escenario de mucha incertidumbre, con el riesgo de vida o muerte en muchas de ellas”, señaló.

En ese sentido, explicó que la prioridad estuvo puesta en el cuidado de la salud frente al Covid-19, aunque también fue necesario contemplar otras dimensiones. “Teníamos que considerar la salud mental, la educación, la economía y el trabajo, además de las actividades deportivas, culturales, religiosas y recreativas”, indicó.
El intendente detalló que una de las tareas centrales fue la gestión sanitaria, que incluyó la atención de pacientes, el aislamiento de contactos estrechos y la provisión de insumos, que en varios momentos resultaron escasos. Más adelante, se sumó el desafío de organizar la campaña de vacunación en el distrito.
De manera paralela, el Municipio debió dar respuesta a las necesidades sociales que surgieron en la comunidad. “Tuvimos que acompañar a vecinos con alimentos, medicamentos y asistencia para afrontar el pago de servicios, alquileres y otras dificultades económicas”, explicó.

“Fue un enorme desafío que enfrentamos con muy poca información y que fuimos sacando adelante entre todos”, sostuvo Cordonnier, quien destacó el trabajo conjunto con los gobiernos provincial y nacional, así como el compromiso de instituciones locales.
En particular, el jefe comunal expresó su agradecimiento al personal de salud. “Estoy eternamente agradecido a todos, especialmente a quienes estuvieron en la primera línea en un momento tan difícil”, afirmó.
Finalmente, consideró que la pandemia dejó enseñanzas importantes para la sociedad. “Nos recordó que vivimos en comunidad y que muchas de las acciones individuales tienen consecuencias en los demás. La mayoría de la gente actuó con responsabilidad y solidaridad”, señaló.
“En lo personal, fue el momento más difícil de estos años y Dios quiera que no tengamos que volver a pasar por algo así”, concluyó.


