El intendente de Ayacucho, Emilio Cordonnier, se refirió a la situación financiera actual del Municipio durante una entrevista con FM 95 y aseguró que las cuentas se encuentran “un poquito mejor de lo que esperábamos para esta altura del año”, aunque aclaró que todavía no se trata de un escenario de holgura económica.
Cordonnier recordó que el Municipio había finalizado el ejercicio 2025 con un resultado negativo cercano a los $400 millones. Según explicó, esa situación ya pudo ser regularizada y también se logró reducir el atraso en los pagos a proveedores.
“Estamos ya entre los 30 y 60 días, que es lo que marca la ley”, señaló el jefe comunal, quien remarcó que el objetivo se sostiene mediante un fuerte control del gasto.
La coparticipación, todavía por debajo de las proyecciones
Otro de los aspectos mencionados por el intendente fue el comportamiento de los recursos provenientes de la coparticipación.
Cordonnier indicó que los ingresos vienen mostrando una mejora durante la segunda mitad del año y que son superiores a los registrados en la primera parte, aunque todavía no alcanzan los niveles que, según las proyecciones de los organismos provinciales, deberían registrar a esta altura de 2026.
En ese sentido, planteó que todavía quedan meses por delante y expresó su expectativa de que los recursos puedan acercarse a los valores previstos para el cierre del ejercicio.
Salud y Desarrollo Social, entre las prioridades
Frente al escenario económico, el Municipio definió como prioridades el fortalecimiento de dos áreas: Salud y Desarrollo Humano, particularmente el área de Desarrollo Social.
El intendente explicó que se busca garantizar la disponibilidad de recursos para atender las necesidades del Hospital Municipal y responder al incremento de las demandas sociales.
Según describió, durante los últimos meses se registró un crecimiento sostenido de familias que recurren al Municipio para afrontar gastos vinculados con alimentos, servicios, alquileres y otras necesidades básicas.
Cordonnier remarcó que la demanda no se presenta de manera masiva, pero que “siempre va apareciendo algo más” y que incluso comenzaron a observarse casos de sectores que anteriormente no recurrían a Desarrollo Social, como algunas familias de clase media y jubilados que no logran cubrir todos sus gastos con sus ingresos.
Más demanda por alimentos, medicamentos y servicios
El jefe comunal también vinculó el aumento de la asistencia municipal con cambios en programas de otros niveles del Estado.
Mencionó, por ejemplo, el retiro de las cajas de alimentos que se entregaban en escuelas mediante programas provinciales, señalando que algunas de las familias que recibían esa asistencia actualmente son atendidas por Desarrollo Social del Municipio.
También hizo referencia al programa Remediar y explicó que, ante la reducción del envío de medicamentos a los centros periféricos, el Municipio debe asumir la compra de parte de esos insumos.
Para Cordonnier, esta situación forma parte de una problemática que excede a la actual gestión y que, según sostuvo, se viene registrando desde hace años: una creciente concentración de recursos en los niveles nacional y provincial, mientras los municipios deben afrontar cada vez más servicios y demandas con recursos limitados.
La situación financiera y los salarios municipales
En paralelo al control del gasto, Cordonnier destacó el acuerdo alcanzado para el segundo semestre con los trabajadores municipales, con el objetivo de recomponer parte del poder adquisitivo perdido.
El intendente señaló que el diálogo con los representantes de los trabajadores continúa abierto y que existen reuniones permanentes tanto en la Comisión de Relaciones Laborales como en la Mesa Técnica.
Además, mencionó algunas inversiones realizadas durante el año, entre ellas la adquisición de dos camiones para la recolección de residuos y la puesta en marcha del nuevo Centro de Salud Mental, proyecto que ya estaba contemplado dentro del presupuesto municipal.
De esta manera, el Municipio busca sostener las principales prestaciones y compromisos asumidos mientras mantiene un esquema de control sobre los recursos disponibles.
“No está para tirar manteca al techo”
Al resumir el panorama económico, Cordonnier planteó que la situación financiera municipal presenta una mejora respecto de las previsiones iniciales, pero lejos está de representar un escenario sin dificultades.
“Está un poquito mejor de lo que esperábamos para esta altura. No significa que está bien ni que está para tirar manteca al techo”, expresó.
El intendente sostuvo que uno de los principales desafíos hacia adelante será mantener el equilibrio entre los recursos disponibles y una demanda social que continúa creciendo, especialmente en áreas como salud, alimentos, medicamentos, servicios y asistencia a familias que no logran cubrir sus necesidades básicas.
La situación, según explicó, también vuelve a poner en discusión el esquema de distribución de recursos entre Nación, Provincia y municipios, en un contexto donde los gobiernos locales terminan absorbiendo parte de las demandas que dejan de ser atendidas por otras jurisdicciones.
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