La situación salarial de los trabajadores municipales de Ayacucho volvió a convertirse en un tema central de debate y preocupación. En un contexto de inflación creciente y de suba sostenida en el costo de vida, los gremios advierten que los ingresos quedaron muy por debajo de la realidad económica y que la brecha entre sueldos y gastos esenciales se amplía cada mes.
Uno de los sectores más activos en los reclamos es el de enfermería del Hospital Municipal Dr. Pedro Solanet. Según los recibos actuales, un enfermero percibe un salario básico de $387.127, complementado con bonificaciones por título terciario, nocturnidad y asignaciones familiares. Sin embargo, luego de los descuentos de ley, el ingreso neto ronda los $633.000, cifra que los trabajadores consideran insuficiente para afrontar los costos de alquileres, alimentación y servicios, que se encuentran en niveles históricamente altos.

Desde el sector afirman que muchos profesionales deben sumar múltiples empleos para sostener a sus familias y que, aun así, resulta difícil llegar a fin de mes. La situación se habría agravado tras la presentación de un petitorio firmado por más de 100 enfermeros, en el que reclamaron aumentos y una bonificación especial. Según trascendió, luego de esa medida, el número de horas extras disponibles se redujo de manera drástica, lo que fue interpretado como una represalia hacia quienes decidieron manifestar su disconformidad públicamente.
El malestar, sin embargo, no se limita únicamente a enfermería. Muchos trabajadores atraviesan una situación similar y aseguran que sus ingresos tampoco acompañan el nivel de responsabilidad que demanda su trabajo. Asimismo, trabajadores de otras áreas municipales —como Obras Públicas, Servicios Urbanos— señalan que enfrentan las mismas dificultades: sueldos bajos, reducción del poder adquisitivo y una creciente incertidumbre sobre el futuro.
En respuesta a estos planteos, el Ejecutivo municipal resolvió otorgar un incremento salarial del 7% en dos tramos, que se aplicará a fines de mes y en octubre. No obstante, tanto los gremios como los trabajadores sostienen que la medida es claramente insuficiente y que la actualización debería ser mucho mayor para acercarse a los índices inflacionarios.