El Gobierno nacional informó que el precio de la yerba mate cayó un 44,3% en términos reales tras la desregulación impulsada por el DNU 70/2023, que eliminó las facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Según el Ministerio de Desregulación, la medida permitió “mayor competencia y estabilidad de precios al consumidor”.
El informe oficial destaca que durante 2024 se alcanzaron cifras récord en producción y exportaciones, con un aumento del 29% en el volumen elaborado y del 16,6% en las ventas externas. Desde el Ejecutivo celebran lo que califican como un “círculo virtuoso de eficiencia y competitividad”.
Sin embargo, los productores primarios aseguran que la rentabilidad del sector está en riesgo. Denuncian que el precio pagado por kilo de hoja verde ronda los $300, mientras que el costo de producción supera los $423,99 sin incluir impuestos ni gastos de cosecha.
“La situación es crítica. No llegamos a cubrir los costos”, advirtió el yerbatero misionero Juan Manuel Jones, quien alertó que muchos pequeños productores podrían abandonar la actividad si no se revisa el esquema actual.
Especialistas advierten que, sin un precio mínimo que garantice sustentabilidad, la brecha entre costos e ingresos podría afectar la oferta futura y el empleo rural, generando un impacto negativo en toda la cadena productiva.