“Mientras sigan entrando niños por esta puerta, la historia del Jardín 901 seguirá escribiéndose”
En el marco de la celebración por los 75 años del Jardín de Infantes N° 901 “María del Pilar Vázquez”, la exdirectora de la institución, Magdalena Azar, compartió un emotivo mensaje en el que recorrió parte de la historia del establecimiento y recordó a docentes, familias y trabajadores que fueron protagonistas de estas siete décadas y media.
Azar comenzó su intervención evocando aquellos primeros días en los que niños y niñas llegaban por primera vez al jardín “de la mano de su familia, algunos entusiasmados, otros un poco asustados”, para conocer a sus primeros compañeros, hacer amigos, aprender canciones, jugar, dibujar y comenzar a descubrir el mundo.
También recordó a muchos de los adultos presentes que, en algún momento, dieron sus primeros pasos en la profesión docente dentro de la institución.
“Llegamos con entusiasmo, ilusiones e inexperiencia. Pero aquí estaban quienes con una enorme generosidad nos mostraron el camino e hicieron que fuéramos bienvenidos”, expresó.
Una historia que comenzó hace 75 años
La exdirectora destacó que, aunque con el paso del tiempo cambiaron las personas, las formas de enseñar y la sociedad, hay sentimientos que permanecen.
“La emoción del primer día, el orgullo de una familia frente al logro de cada hijo, el cariño de un docente que acompaña, contiene y enseña y la certeza de que la educación deja una huella para toda la vida”, señaló.
En su recorrido por la historia institucional, Azar recordó los distintos espacios que fueron parte de la trayectoria del jardín, desde aquel “viejo Jardín de Colón”, con su tradicional fachada, hasta la sede actual.
También mencionó especialmente a las primeras docentes que soñaron y pusieron en marcha la institución: Pilar, Primavera, Estela, Betty, Violeta, Dora, C. P. Car y la señora Hielo, según el recuerdo compartido durante el acto.
Entre los nombres mencionados también estuvo el de una histórica profesora de música, quien actualmente tiene 89 años y estuvo presente en la celebración.
Azar recordó con una anécdota el vínculo que mantenían con ella y sus participaciones en los actos patrios, especialmente al momento de interpretar el Himno Nacional.
El rol de las familias y la cooperadora
Durante su discurso, la exdirectora también puso en valor el acompañamiento que recibió la institución a lo largo de las décadas.
Recordó a los padrinos que acompañaron al jardín en sus primeros años, entre ellos la señora de Guchermín y el señor Alberto David, y destacó especialmente el trabajo realizado por las distintas asociaciones cooperadoras.
“Siempre hubo muchas familias que generosa y desinteresadamente integraron la asociación cooperadora para sostener y ayudar al crecimiento de esta institución, y que silenciosamente lo continúan haciendo hoy”, afirmó.
También tuvo palabras para las numerosas personas que pasaron por el jardín a lo largo de los años: docentes, directivos, profesores de educación física y música, maestros integradores, equipos de orientación y auxiliares.
“Cada uno de todos ellos dejó algo”, sostuvo, y remarcó que algunos permanecieron durante muchos años, otros durante períodos más breves y algunos ya no están, pero continúan presentes en los recuerdos y las anécdotas.
“La historia del Jardín 901 seguirá escribiéndose”
Hacia el final de su mensaje, Azar hizo especial hincapié en el valor de la tarea docente y en la confianza que las familias depositan diariamente en la institución.
“Enseñar a un niño pequeño es mucho más que transmitir conocimientos: es acompañarlo, escucharlo, darle confianza y ayudarlo a descubrir todo lo que es capaz de hacer”, expresó.
Y destacó el papel fundamental de las familias: “Cada mañana, cuando una mamá, un papá, un abuelo o una abuela deja a un niño en la puerta del jardín, está confiando algo enorme, una parte importantísima de su mundo”.
Para cerrar, dejó una reflexión que sintetizó el espíritu de la celebración:
“Mientras sigan entrando niños por esta puerta, mientras haya una seño esperando para recibirlos y una familia acompañando del otro lado, la historia del Jardín 901 seguirá escribiéndose”.
Así, el aniversario número 75 no solo permitió recordar los orígenes del Jardín de Infantes N° 901, sino también reconocer a todas las generaciones que construyeron su identidad y reafirmar el compromiso de continuar acompañando a las nuevas infancias.
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