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Preocupa la baja vacunación en adolescentes: el grupo etario con menor cobertura en Ayacucho
La disminución en la vacunación de adolescentes se consolida como uno de los principales desafíos sanitarios en Ayacucho. Desde el vacunatorio del Hospital Municipal advierten que el grupo de jóvenes es el que presenta mayores dificultades para completar el Calendario Nacional, en un contexto nacional de fuerte caída en las coberturas.
Un problema que se repite a nivel local y nacional
La baja adhesión a la vacunación en adolescentes es una problemática que se observa tanto en Ayacucho como en el resto del país. Los datos oficiales de 2024 muestran que las coberturas en vacunas clave, como la triple bacteriana acelular y la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), se encuentran muy por debajo de los niveles recomendados.
A nivel nacional, la vacuna que se aplica a los 11 años tuvo una cobertura apenas superior al 50%, una cifra que encendió las alertas del Ministerio de Salud y de la Sociedad Argentina de Pediatría.
Ayacucho: el grupo más difícil de alcanzar
En diálogo con Radio Ayacucho, Verónica Basualdo, responsable del vacunatorio del Hospital Municipal “Dr. Pedro Solanet”, explicó que en Ayacucho el grupo adolescente es el que más cuesta convocar.
“Es la franja etaria donde más se dificulta lograr conciencia sobre la importancia de la vacunación”, señaló. A diferencia de la primera infancia, donde el seguimiento es más estrecho, en la adolescencia disminuye la concurrencia espontánea al vacunatorio.

Basualdo indicó que, si bien Ayacucho mantiene buenos niveles generales de cobertura, el desafío está en reforzar las vacunas del ingreso a la adolescencia.
Estrategias para recuperar esquemas incompletos
Para revertir esta situación, el equipo de salud local realiza un trabajo individualizado. Se controlan los esquemas de vacunación y se contacta a las familias cuando se detectan dosis faltantes.
Cuando no se logra el contacto telefónico, se recurre a visitas domiciliarias. “Es un trabajo de territorio, de cercanía, que nos permite dialogar con las familias, despejar dudas y acompañar”, explicó Basualdo.
Además, se articula con centros de salud urbanos y rurales para facilitar el acceso y evitar que las dificultades de traslado se conviertan en un obstáculo.
Desinformación y falta de percepción del riesgo
Otro de los factores que incide en la baja vacunación en jóvenes es la desinformación. Desde el vacunatorio advierten que existen miedos infundados y una baja percepción del riesgo de enfermedades que hoy parecen “erradicadas”.
Sin embargo, enfermedades como el sarampión o la tos convulsa volvieron a aparecer en el país debido a la caída de coberturas, lo que refuerza la necesidad de completar los esquemas en tiempo y forma.

