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Reforma laboral: el Senado dio media sanción tras más de 20 cambios y ahora se abre una dura pelea en Diputados
Gobierno logró ayer la media sanción de la reforma laboral en el Senado, luego de introducir más de 20 modificaciones al proyecto original y tras intensas negociaciones con gobernadores y bloques dialoguistas. La iniciativa, que redefine indemnizaciones, crea un fondo para despidos y modifica licencias y aportes, ahora pasará a Diputados, donde el debate promete ser aún más complejo.
Para alcanzar la sesión, la Casa Rosada —representada por la presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich— debió ceder en puntos sensibles que generaban resistencia política, empresaria y sindical. El objetivo oficial es dinamizar el mercado de trabajo, reducir la litigiosidad y fomentar la formalización del empleo.
Uno de los principales cambios fue el retiro del artículo que reducía del 30% al 27% la alícuota del Impuesto a las Ganancias para empresas, un tributo coparticipable que afectaba a las provincias. Los gobernadores fueron actores clave en esa negociación.
También hubo concesiones a los gremios: se mantendrán los aportes patronales del 6% a las obras sociales y continuará el aporte solidario sindical, aunque con un tope del 2% y por un plazo de dos años. Aun así, la discusión estuvo acompañada por movilizaciones y enfrentamientos en las inmediaciones del Congreso.
En cuanto al pago de salarios, se confirmó que deberá realizarse exclusivamente por vía bancaria, descartando el uso de billeteras virtuales.
Indemnizaciones y fondo de despido
El corazón del proyecto redefine la base para calcular indemnizaciones: solo se tomará la remuneración mensual, normal y habitual, excluyendo conceptos no mensuales como aguinaldo y vacaciones. Además, la indemnización será la única reparación por despido sin causa.
Se establece un nuevo esquema de actualización de créditos laborales que contempla el IPC más un 3% anual.
Como novedad estructural, se creó el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), destinado a cubrir costos de desvinculación. El aporte será del 1% mensual para grandes empresas y del 2,5% para MiPyMEs, con posibilidad de incrementarse por decisión del Poder Ejecutivo con aval legislativo.
También se habilitó el pago en cuotas de sentencias judiciales: hasta seis cuotas para grandes empresas y hasta 12 para MiPyMEs y empleadores individuales.
Licencias, enfermedades y control
La reforma introduce nuevas reglas para enfermedades o accidentes no laborales. Si el hecho deriva de una conducta voluntaria y riesgosa, el trabajador cobrará el 50% del salario básico durante tres meses —o seis si tiene personas a cargo—. Si no hubo conducta riesgosa, percibirá el 75% en los mismos plazos.
Se refuerza además el derecho del empleador a realizar controles médicos y se establece que las recaídas de enfermedades crónicas solo serán consideradas episodios distintos si transcurren más de dos años.
Modernización e incentivos
El proyecto simplifica el registro laboral ante ARCA, habilita la digitalización de libros laborales con validez legal y redefine beneficios sociales no remunerativos.
También crea el Régimen de Incentivo a la Formación Laboral (RIFL) y el Régimen de Incentivo para la Modernización e Inversión (RIMI), orientados a capacitación, reconversión e incorporación de tecnología.
En materia de vacaciones, deberán otorgarse entre el 1 de octubre y el 30 de abril, con posibilidad de dividir el período en tramos de al menos siete días. Además, se habilita el banco de horas por acuerdo escrito entre empleador y trabajador, respetando los descansos legales.
Con media sanción en el Senado, el oficialismo buscará ahora consolidar los apoyos en Diputados, donde los números son más ajustados y la discusión política anticipa un escenario de alta tensión.


