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Suspenden la masiva fiesta del Gauchito Gil en Ayacucho a consecuencia de la mala economía
Este año, la emblemática celebración en honor al Gauchito Gil en Ayacucho no se realizará en su formato tradicional debido a los altos costos que implica organizar el evento. La familia Verón, responsable de la fiesta desde hace 26 años, confirmó la medida y anunció una alternativa más íntima y familiar.
Una tradición con más de dos décadas
La fiesta, que comenzó como un almuerzo entre vecinos de Ramos Otero, creció con los años hasta recibir a más de 2.000 personas. “Nunca habíamos tenido que suspender por presupuesto; siempre lo hacíamos libre y gratuito”, explicó Beatriz Verón, organizadora del evento.

Los costos que hicieron imposible la fiesta grande
Entre vaquillonas, seguridad y conjuntos musicales, los gastos se dispararon este año. Beatriz contó que solo las vaquillonas pueden costar hasta tres millones de pesos, sin contar otros servicios esenciales. La familia decidió no cobrar entrada para no romper la esencia de la celebración.
Nueva propuesta: almuerzo a la canasta
En lugar de la fiesta masiva, el domingo 11 de enero se realizará un encuentro familiar en la vivienda de la familia Verón. Los vecinos podrán traer su comida y bebida, compartir y mantener viva la devoción al Gauchito Gil. La convocatoria está abierta a todos, promeseros o no, en la avenida Solanet, entre Arroyo y Sarmiento, a partir de las 10 a.m.
Situación general de los santuarios
Beatriz señaló que otros santuarios del país enfrentan desafíos similares: ajustar celebraciones frente a costos elevados y mantener la tradición sin fines de lucro. La intención es que la gente pueda seguir participando de la fe y la festividad, aunque en un formato más reducido.
Esperanza para el próximo año
La familia espera que para 2027 se pueda volver a realizar la fiesta tradicional. “Este año no podemos, pero la esencia se mantiene y queremos que todos se sientan bienvenidos”, concluyó Beatriz.

