En Arenales 212, Ayacucho, una familia integrada por Evelyn González, su marido y sus cuatro hijos —incluida una bebé de apenas 26 días de vida— atraviesa una delicada situación habitacional y reclama ayuda a las autoridades locales.
La vivienda presenta graves problemas estructurales, con paredes dañadas, filtraciones de agua y una humedad constante que complica la salud de los menores. Según relató la vecina, durante los últimos días de lluvias debieron mover cunas, camas y mesas para evitar que se mojaran.

González explicó que, a pesar de los reiterados pedidos a Desarrollo Social y al propio intendente, la única respuesta oficial que recibió hasta ahora fue la entrega de dos mantas, sin visitas ni asistencia concreta en el domicilio.
La familia sobrevive con lo poco que consigue: prenden la cocina con leña recogida y dependen en gran parte de la colaboración de vecinos y familiares para ropa o calzado. Actualmente necesitan alimentos, abrigos y camperas, especialmente en talles grandes para los hijos mayores, así como calzado en números 38 y 41.

Evelyn destacó que mantienen los servicios básicos de luz y agua al día, compartiendo gastos con otros inquilinos, pero no pueden afrontar el alquiler por la situación económica.