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¿Cómo hablar con los chicos sobre discapacidad?

Es frecuente que niños y niñas pregunten y tengan dudas cuando perciben a alguien diferente. Y es común que los padres o adultos a su cargo no sepan cómo afrontar esta situación e intenten salir del paso rápidamente, omitiendo la consulta o respondiendo lo primero que se les ocurre.

No es de sorprendernos ante este cuestionamiento, ya que sabemos que los chicos son curiosos y directos, aunque también la mayoría de las veces están libres de prejuicios y llenos de inocencia. Por eso, este momento de preguntas o miradas es una gran oportunidad que tenemos para educar y abrir puertas hacia la inclusión.

La  Lic. En Psicología Eloísa Montardit de Ayacucho, indicó que decir “discapacitado” tiene connotaciones de menosprecio a la otra persona. Una de las posibilidades es decir persona con discapacidad, cambiando rotundamente la mirada de como dirigirnos. 

La denominación de “persona con discapacidad diferentes” puede ser utilizado, pero si analizamos detenidamente, todos tenemos capacidades diferentes de alguna manera u otra. 

Cambiando la forma de dirigirnos, lograríamos de a poco que toda la sociedad sea una. “La mirada es tratar de tener una visión cada vez más pareja para todos. Siempre hay que saber que estamos hablando de una persona que tiene una discapacidad en un aspecto de su vida” contó la Licenciada. 

Si una persona que se moviliza en sillas de ruedas, no tiene por donde subir a una vereda, es eso una barrera física que se le presenta para poder circular libremente. Para ser una sociedad más inclusiva necesitamos ver estas barreras, que en algunos casos ya se están solucionando” finalizó diciendo Montardit.

Lic. En Psicología Eloísa Montardit

Tampoco “está enfermo”, “sufre” o “padece”, términos que perpetúan una lógica de la discapacidad centrada en la falencia y la falla y que no ayudan si apostamos a que los niños mantengan una mente abierta hacia quienes tienen una discapacidad. Así, es importante corregir cuando ellos hacen un mal uso del lenguaje.

Por otro lado, otros conceptos invitan al menosprecio, fomentan el bullying y el acoso como “retrasado”, “mogólico”, “down” o “sordo” (muy utilizados en las redes sociales), los cuales no hacen otra cosa que estigmatizar y discriminar. Como adultos, debemos responder por las palabras que eligen los niños para nombrar al otro y educarlos de manera que puedan aceptar las diferencias y ser receptivos a la diversidad.