in

“Envejecimiento activo”

Lic. Agustina Etchegoyen
Psicopedagoga
MP 179.459

Consideraciones a tener en cuenta.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define envejecimiento activo como el proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen.

Actualmente estamos inmersos en un contexto emergente, que nos desestructuro bastante nuestra manera de vivir, y eso afecto nuestra habitualidad, ¿De qué hablamos? LA PANDEMIA. Si, y claramente todos debimos modificar nuestras prácticas, y los adultos mayores más aun ya que pertenecen al grupo de riesgo más significativo de la población, por la fragilidad que la compone y la posibilidad de coexistencia de enfermedades. Ahora bien, ya con el correr del tiempo hemos aprendido y adoptado un montón de medidas de bioseguridad y prevención frente al covid. Pero aquí hablaremos un poco sobre la importancia de la preservación del funcionamiento cognitivo.

Y establezco esta relación porque el periodo de confinamiento atraviesa nuestra cotidianeidad e impacta significativamente tanto a nivel cognitivo, emocional y social. Es por ello que voy a mencionar los factores protectores del funcionamiento cognitivo, estos son la actividad física, mantener hábitos saludables de alimentación, establecer contacto de relacionales sociales, y la actividad cognitiva. Respecto a esta última que menciono, hace referencia a emplear actividades, y conjunto de acciones que apuntan a mantener o mejorar el funcionamiento cognitivo, la evidencia científica demuestra que junto con los demás factores protectores favorecen retrasar el deterioro de las capacidades y habilidades promoviendo eficazmente un envejecimiento activo.

Haciendo referencia puntualmente a las actividades o acciones que favorecen el ejercicio cognitivo, estas derivan de desafíos que ponen en funcionamiento distintas áreas del cerebro, como pueden ser la memoria, el lenguaje, la atención, el cálculo, entre otras. Y a modo de ejemplo podrían ser actividades como sopa de letras, sudokus, anagramas, pensar y escribir palabras con determinada sílaba, o palabras que pertenecen a una misma categoría semántica por ej. medios de transporte, tipos de flores, etc.

También un buen recurso son los dispositivos tecnológicos que permiten acceder de manera más rápida a este tipo de propuestas. El entrenamiento cognitivo configura una herramienta prometedora de prevención que engloba diferentes motivos, promueve el disfrute de la experiencia, proporciona un reto o desafío que permite salir de la “zona de confort”, es aplicable en diferentes escenarios como en hogares, residencias geriátricas, etc. y es un dispositivo no farmacológico. Cabe mencionar que estas pautas o sugerencias a considerar son generales para una población que no posee indicadores que curse con una enfermedad patológica, como puede ser una demencia, ya que eso remite a una consulta profesional adecuada y así desarrollar un plan individual y centralizado a las necesidades de quien consulta.