En una tranquila noche en la calle Moreno al 1800, una familia fue víctima de un robo supuestamente planeado. Los cuidadores, ausentes por apenas unos minutos, regresaron para descubrir la escena y notaron la posible huida de los delincuentes.
Los intrusos ingresaron a la vivienda forzando una puerta con algún objeto de hierro, lo que sugiere una planificación previa en relación con la rutina de la casa. A pesar de revolver cada rincón, su objetivo parecía claro: una alcancía que guardaba alrededor de $7000.
Las primeras indagaciones apuntan a que los ladrones podrían haber tenido información sobre la temporal ausencia de los moradores, posiblemente, estaban al acecho, esperando a que abandonaran el hogar. Policía científica y Policía de estación comunal se encuentran llevando a cabo la investigación.
La familia propietaria, originalmente disfrutando de unas vacaciones, se vio obligada a interrumpir su descanso para hacer frente a la situación.
Las cámaras de seguridad ubicadas cerca de la vivienda se han convertido en herramientas cruciales en este proceso investigativo. La revisión de las grabaciones podría proporcionar pistas.