Una familia que viajaba desde Tandil hacia la Costa Atlántica protagonizó un accidente en la Ruta 74, en cercanías de Ayacucho, y decidió compartir un mensaje de agradecimiento por la ayuda recibida.
El hecho ocurrió el 24 de marzo, a la altura de la zona de Reforma Zeberio, en una curva conocida por su peligrosidad. A pesar del fuerte impacto, las personas involucradas confirmaron que se encuentran fuera de peligro.
A través de su testimonio, destacaron especialmente la solidaridad de quienes pasaban por el lugar, que no dudaron en detenerse para asistirlas.
Un tramo peligroso en plena Ruta 74
El accidente se produjo en un sector de la Ruta Provincial 74, muy transitado por quienes viajan hacia la Costa, especialmente en fines de semana largos y feriados.
Según relataron, el siniestro ocurrió mientras regresaban desde Tandil rumbo a Mar de Ajó, en una curva que presenta dificultades por su trazado.
En ese sentido, remarcaron la importancia de mejorar la señalización vial en la zona, para prevenir nuevos accidentes.
“Tuvimos un Dios y un ángel acompañándonos”
Erica, integrante de la familia Torres, resumió lo vivido con una frase cargada de emoción:
“Tuvimos un Dios y un ángel acompañándonos”.

Apenas ocurrió el choque, más de 20 personas se acercaron a ayudar, brindando asistencia inmediata y contención en un momento crítico.
Minutos después, llegaron ambulancias, bomberos y policía, que trabajaron rápidamente para asistirlas y trasladarlas al hospital.
Agradecimiento al hospital y a quienes ayudaron
La familia también destacó la atención recibida tras el accidente.
“Queremos agradecer la calidez de la gente que nos ayudó a salir del accidente y nos acompañó al hospital”, expresaron.
Además, remarcaron la excelente atención y contención del personal de salud, que permaneció junto a ellas hasta la llegada de sus familiares.
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