El presidente de la Unión Cívica Radical local reunió a militantes, simpatizantes, dirigentes y representantes de distintas localidades en la sede partidaria de Rivadavia y Sáenz Peña. Durante su discurso, repasó los principales logros de los últimos 15 años de gobierno, reconoció la derrota electoral y planteó la necesidad de escuchar, renovar y proyectar. El encuentro se realizó en un contexto de fuerte posicionamiento político, luego de un comunicado del Partido Justicialista que puso en discusión los resultados de una década y media de gestión.
Con una sede colmada de militantes, simpatizantes y dirigentes, la Unión Cívica Radical de Ayacucho realizó una cena para conmemorar los 15 años de gestión del radicalismo al frente del gobierno municipal. El encuentro tuvo lugar en la sede partidaria ubicada en la esquina de Rivadavia y Sáenz Peña y estuvo encabezado por el presidente del partido, Isaías Algañaraz.
La consigna que atravesó la noche fue contundente: “Si la plata no se roba, rinde”. Una frase que se convirtió en uno de los principales ejes del discurso de Algañaraz y que también funcionó como mensaje político en medio del reciente pronunciamiento del Partido Justicialista local, que cuestionó el rumbo de Ayacucho después de quince años de gobiernos radicales.
La convocatoria reunió a referentes de la política local y regional, autoridades provinciales, representantes de localidades como Rauch, Maipú, Tandil, La Plata y otras ciudades de la región, además de una importante participación de la Juventud Radical, militantes históricos y colaboradores de la gestión.
Una noche para agradecer, recordar y proyectar
Al comenzar su intervención, Algañaraz explicó que la reunión había nacido con la intención de celebrar los quince años de gobierno, aunque consideró que el contexto económico del país no era el indicado para realizar una celebración ostentosa.
“Me parece que esta es una reunión de estos 15 años para agradecer, para recordar, para valorar y para proyectar”, expresó.

En ese sentido, agradeció a quienes hicieron posible el encuentro, desde militantes y simpatizantes hasta asadores, mozos, colaboradores, integrantes de instituciones y miembros de la Juventud Radical, a quienes destacó por su permanente acompañamiento.
También tuvo palabras de reconocimiento para los dirigentes regionales y las autoridades provinciales que participaron de la cena.
Uno de los momentos más significativos del discurso estuvo dedicado a quienes acompañaron al radicalismo desde el comienzo del ciclo político, en 2011, cuando se recuperó el gobierno municipal a través de un acuerdo electoral con la Coalición Cívica y el MUPA.
Algañaraz recordó especialmente a quienes sostuvieron el espacio político durante los momentos más difíciles, cuando el radicalismo atravesaba una etapa de menor acompañamiento electoral en Ayacucho. También homenajeó a los militantes que ya no están, pero que contribuyeron a mantener viva la estructura partidaria.
Alfonsín y el valor de la memoria
El presidente de la UCR también vinculó la conmemoración local con el triunfo histórico de Raúl Alfonsín, hace 43 años, y el regreso de la democracia.
Destacó el legado del expresidente y sostuvo que aquel triunfo devolvió a los argentinos la democracia y la dignidad de sentirse ciudadanos.
Para introducir el repaso de los años de gobierno, citó una frase del escritor Eduardo Galeano: “Recordar es volver a pasar por el corazón”. A partir de esa reflexión, invitó a los presentes a repasar las principales políticas públicas desarrolladas durante las distintas administraciones radicales.

El repaso de 15 años de gestión
Durante buena parte de su intervención, Algañaraz enumeró distintas áreas en las que el radicalismo considera que se produjeron transformaciones importantes para Ayacucho.
En materia sanitaria, destacó el crecimiento del Hospital Municipal, al que definió como un establecimiento de referencia en la región, y la apuesta por la prevención mediante la incorporación y mejora de salas de salud en distintos sectores de la ciudad.
Uno de los ejes centrales fue la administración de los recursos públicos. “Si no se roba la plata, rinde”, afirmó, al destacar que el municipio sostuvo el equilibrio fiscal durante los quince años de gestión y cumplió con el pago de salarios municipales en tiempo y forma, incluso frente a las dificultades económicas nacionales y provinciales.
En materia habitacional, mencionó la gestión para la construcción de más de 500 viviendas y unas 800 soluciones habitacionales, además de la continuidad de proyectos destinados a facilitar el acceso al techo propio.
También puso en valor las políticas educativas, con la creación de jardines maternales en juntas vecinales, clases de apoyo escolar y la ampliación de la oferta educativa de nivel superior, que según indicó triplicó sus propuestas de formación y capacitación.
En el área ambiental, recordó la creación de la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos, destacando la posibilidad de comercializar materiales recuperados y generar ingresos que permitieron mejorar las remuneraciones de los trabajadores del sector.
Otro de los puntos mencionados fue el Transporte Público Urbano (TPU), un servicio que, según remarcó, no existía antes de la gestión radical y que actualmente permite trasladar gratuitamente a estudiantes y vecinos, con recorridos que incluyen las escuelas de la planta urbana.
Algañaraz también sostuvo que Ayacucho cuenta con cobertura de servicios básicos de agua, gas, electricidad y cloacas en toda la ciudad, y mencionó el avance de la iluminación LED.
En materia productiva, destacó la recuperación de un espacio abandonado para la creación del Complejo Productivo para el Desarrollo Sostenible, ubicado detrás del Museo Histórico, y la puesta en funcionamiento de una sala de elaboración de alimentos para acompañar a emprendedores gastronómicos.
El discurso incluyó además referencias a la ampliación del parque automotor municipal y la incorporación de maquinaria vial para mejorar el mantenimiento de los caminos rurales, así como el acompañamiento a comerciantes mediante la creación del Fondo Municipal de Desarrollo Local.
En relación con los trabajadores municipales, destacó los procesos de pases a planta permanente y recategorizaciones acordados junto a los sindicatos.
También mencionó el acompañamiento a instituciones deportivas, culturales y sociales, la creación de nuevas áreas municipales para atender demandas emergentes —como la Secretaría de Ambiente, la Dirección de Juventud y la Subsecretaría de Adultos Mayores— y el desarrollo de políticas vinculadas a la salud mental.
En ese apartado recordó la incorporación de atención especializada en el Hospital Municipal y la guardia de salud mental.
La participación ciudadana, el funcionamiento de las juntas vecinales, el nuevo Plan de Ordenamiento Urbano y la gestión de casi 800 escrituras fueron otros de los puntos incluidos en el balance.
Finalmente, destacó las políticas de inclusión, con la creación de un área específica que anteriormente no existía, la gestión para la construcción del CEFIC, el acompañamiento al PIDA mediante recursos humanos y económicos y la puesta en marcha de la Escuela Municipal de Deporte Adaptado.

La derrota electoral y el mensaje hacia adelante
Más allá del repaso de los logros, el discurso también tuvo un tramo de autocrítica. Algañaraz reconoció que las políticas desarrolladas durante estos quince años son perfectibles y que, como sucede en cualquier proceso de gobierno, también se cometieron errores.
“Es cierto que todo lo que recordé es perfectible, porque cuando se hace también se cometen errores. Es parte del aprendizaje constante que nos ofrece la política y la vida”, sostuvo.
En ese contexto, reconoció que el radicalismo viene de una derrota en las últimas elecciones y consideró que ese resultado debe ser motivo de reflexión dentro del espacio político.
“Es importante reconocerlo y reflexionar respecto a esto. Es nuestra obligación escuchar a nuestros vecinos, escucharnos como dirigentes, proponer y proyectar como fuerza política”, expresó.
Además, advirtió sobre el riesgo de quedarse únicamente con los resultados alcanzados durante estos años y perder de vista las demandas actuales de la comunidad.
“No podemos permitir dormirnos en los laureles de estos 15 años”, manifestó, al plantear que todavía hay mucho por mejorar, repensar y renovar para continuar transformando Ayacucho.
Un mensaje político en medio del debate con el PJ
La cena radical se desarrolló en un momento de renovada discusión política sobre el balance de los quince años de gobierno municipal.
En las últimas horas, el Partido Justicialista de Ayacucho había difundido un comunicado titulado “Quince años después”, en el que planteó la necesidad de revisar el ciclo de gestión radical y cuestionó que el potencial de la ciudad no se haya traducido, según su mirada, en mayores oportunidades de trabajo, producción y mejores condiciones de vida.
“No podemos naturalizar lo que falta, conformarnos con administrar lo existente ni confundir continuidad con progreso”, expresó el PJ en su publicación, donde también sostuvo que gobernar implica animarse a cambiar aquello que no funciona.
El mensaje justicialista abrió una discusión sobre el balance de los quince años de gobierno, en la que la cena de la UCR dejó expuesta su propia posición: defender el camino recorrido, reivindicar la administración de los recursos públicos y poner en valor las transformaciones que considera realizadas en Ayacucho.
La consigna “si la plata no se roba, rinde” fue, en ese marco, una de las principales definiciones políticas de la noche.
Hacia el cierre, Algañaraz volvió a convocar a los presentes a mirar hacia adelante y a entender los quince años transcurridos no solamente como un motivo de celebración, sino también como una oportunidad para renovar el compromiso político.
“Es mucho lo que se ha hecho, pero también es mucho lo que debemos mejorar, repensar y renovar para seguir transformando a Ayacucho”, resumió.
La noche terminó con un mensaje dirigido especialmente a los militantes y simpatizantes que acompañaron el proceso desde sus comienzos: para Algañaraz, muchos de los responsables del cambio que el radicalismo reivindica en Ayacucho estaban presentes en esa cena.
Para crear este artículo, usamos herramientas de inteligencia artificial como asistente en la investigación y redacción. Todo el contenido ha sido meticulosamente revisado, editado y aprobado.





















