El intendente de Ayacucho, Emilio Cordonnier, encabezó este viernes una conferencia de prensa para brindar detalles sobre la Rendición de Cuentas del ejercicio 2025, luego de que fuera rechazada por el Honorable Concejo Deliberante en una votación que terminó 8 a 7.
Acompañado por el secretario de Hacienda, Julián Malvestiti, y los concejales del Acuerdo Cívico Fernando Imaz y Ana Paola Colantuono, el jefe comunal sostuvo que la administración municipal atravesó uno de los años más complejos desde el punto de vista financiero y defendió la gestión de los recursos públicos.
Un déficit de $375 millones en un presupuesto de más de $33.000 millones
Cordonnier confirmó que el municipio cerró el ejercicio 2025 con un déficit de 375 millones de pesos, una cifra que representa poco más del 1% del presupuesto total ejecutado durante el año.
Según explicó, el principal motivo del resultado negativo fue la fuerte caída de la coparticipación provincial.
“El municipio recibió cerca de 3.800 millones de pesos menos de lo que estaba previsto oficialmente por el Ministerio de Economía de la Provincia. Eso significó una caída cercana al 20% de los recursos coparticipables”, señaló.
El intendente destacó que, pese a ese escenario, el municipio logró sostener los servicios esenciales, cumplir con el pago de salarios y atender las demandas más urgentes de la comunidad.
“Hubo que decir que no a muchas cosas”
Durante la conferencia, Cordonnier afirmó que el año pasado fue necesario realizar una administración “muy estricta” de los recursos.
“Hubo que decir que no a muchas cosas. Se postergaron obras, ayudas a instituciones y distintos pedidos porque no estaban los recursos. Se priorizó la salud, el desarrollo social, los salarios municipales y el cumplimiento con proveedores”, expresó.
Además, recordó que el contexto climático también obligó a destinar recursos extraordinarios para atender distintas emergencias.
Lo que se podría haber hecho con los fondos que no llegaron
Para dimensionar el impacto de la caída de la coparticipación, el intendente enumeró algunas equivalencias.
Según explicó, los casi 4.000 millones de pesos que el municipio dejó de recibir hubieran permitido:
- Financiar entre dos y tres meses completos de salarios municipales.
- Construir unas 47 viviendas.
- Ejecutar 76 cuadras de asfalto.
- Comprar piedra para mejorar aproximadamente la mitad de la red vial rural del distrito.
“Esa plata no estuvo. Y aun así el municipio siguió funcionando y prestando servicios”, remarcó.
Críticas a la oposición
Uno de los momentos más fuertes de la conferencia estuvo dirigido a los bloques opositores que rechazaron la rendición.
Cordonnier sostuvo que durante el proceso de revisión no se detectó ninguna irregularidad administrativa o legal.
“No encontraron ninguna irregularidad y aun así rechazaron la rendición de cuentas. Entendemos que fue una decisión puramente política”, afirmó.
También cuestionó que varios concejales no hayan revisado documentación clave antes de emitir su voto.
“El Hospital Municipal representa cerca del 40% del presupuesto ejecutado durante el año. Los únicos que fueron a revisar esa documentación fueron los concejales del Acuerdo Cívico”, señaló.
La polémica por los plazos
Otro de los puntos abordados fue la discusión sobre los plazos de tratamiento de la Rendición de Cuentas.
Cordonnier recordó que el expediente fue presentado el 20 de marzo y que la normativa establece un plazo de 60 días para su tratamiento legislativo.
Según indicó, ese plazo venció el 20 de mayo y la sesión se realizó posteriormente, por lo que ahora será el Tribunal de Cuentas quien determine el alcance legal de la situación.
De todos modos, aseguró que el Ejecutivo nunca especuló con esa circunstancia.
“Podríamos habernos quedado de brazos cruzados, pero seguimos asistiendo a todas las reuniones, respondiendo consultas y poniendo toda la documentación a disposición”, sostuvo.
Reclamo por la retirada de Nación y Provincia
Durante su exposición, el jefe comunal también cuestionó la reducción de programas y recursos provenientes de otros niveles del Estado.
Mencionó la eliminación del programa Remediar, la deuda de IOMA con el Hospital Municipal —que estimó entre 200 y 250 millones de pesos— y la suspensión de distintos programas de asistencia social.
“La Nación se retira, la Provincia se retira y el municipio termina haciéndose cargo de muchas cuestiones con recursos propios”, afirmó.
Pedido de “responsabilidad política”
Hacia el final de la conferencia, Cordonnier pidió que los debates futuros en el Concejo Deliberante se desarrollen con responsabilidad y pensando en los intereses de la comunidad.
En ese marco puso como ejemplo el proyecto enviado recientemente para vender tres terrenos municipales y utilizar esos fondos para dotar de servicios a 60 lotes destinados a futuras viviendas.
“Esperamos que se priorice el interés de Ayacucho y no las especulaciones políticas. Nosotros estamos de paso, pero las soluciones para las familias quedan”, concluyó.
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