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Fin de semana intenso para Bomberos por varios incendios
Fin de semana intenso para Bomberos por varios incendios
Durante este fin de semana, Bomberos Voluntarios de Ayacucho debieron intervenir en múltiples incendios registrados en distintos puntos del partido, en un contexto de altas temperaturas, sequedad extrema y viento, lo que generó una fuerte exigencia operativa y mayor demanda de personal.
El episodio de mayor magnitud ocurrió el viernes 23 de enero por la tarde en el establecimiento rural “Don Juan”, ubicado sobre el camino a El Cortijo, pasando la Ruta Provincial 74 en dirección a Balcarce. El incendio se desató alrededor de las 14:00 horas y obligó al despliegue de una dotación del cuartel central, que trabajó intensamente durante varias horas para contener el avance de las llamas.
De acuerdo a la información oficial brindada por el cuartel, en el operativo participaron 22 bomberos, quienes permanecieron en el lugar hasta cerca de las 22:00 horas, realizando tareas de enfriamiento, control final y posterior lavado del material utilizado. El fuego afectó entre 130 y 150 hectáreas, provocando la quema de rollos, monte natural, pasturas y alambrados, con importantes pérdidas materiales en el sector productivo.
En paralelo, el mismo viernes, el Destacamento N°1 de Udaquiola fue convocado por un incendio de pastos en cercanías del establecimiento San Esteban, dentro de su jurisdicción, logrando evitar que el foco se propagara hacia otros campos e instalaciones rurales.
Durante el resto del fin de semana, Bomberos Voluntarios continuaron recibiendo llamados por otros focos ígneos en diferentes sectores del partido de Ayacucho, lo que obligó a sostener un esquema de trabajo extendido, con rotación de personal, utilización constante de unidades y refuerzo en las guardias.
En todos los operativos colaboró personal del Comando de Prevención Rural (CPR), brindando apoyo en la seguridad de los accesos y tareas preventivas.
Desde la institución señalaron que la sucesión de intervenciones en pocas horas representa un desgaste significativo para el personal y los recursos disponibles, en un escenario climático que se mantiene desfavorable y con riesgo latente de nuevos incendios rurales.



