La autorización para la venta de tres terrenos pertenecientes al patrimonio municipal fue uno de los temas centrales de la octava sesión ordinaria del Concejo Deliberante de Ayacucho. El expediente, impulsado por el Departamento Ejecutivo, generó un extenso intercambio entre oficialismo y oposición sobre la situación económica del Municipio, la utilización de los recursos públicos y el modelo de desarrollo urbano que se lleva adelante desde hace más de una década.
El destino de los fondos
El proyecto autoriza al Departamento Ejecutivo a vender, mediante subasta pública, tres inmuebles de propiedad municipal.
Durante el tratamiento se explicó que el dinero obtenido tendrá un destino específico: financiar parte de las obras de infraestructura necesarias para dotar de servicios a los terrenos del Banco de Tierras ubicado en el sector de avenida Italia y 22 de Junio.
Según se indicó, los recursos permitirán avanzar con la urbanización de entre 60 y 80 lotes, aunque el desarrollo completo comprende alrededor de 380 terrenos.
Desde el oficialismo remarcaron que el proyecto fue modificado durante el trabajo en comisión para dejar expresamente establecido que el producido de la venta deberá destinarse exclusivamente a esas obras de infraestructura.
La defensa del oficialismo
Los concejales del bloque oficialista sostuvieron que la venta de los inmuebles forma parte de una política habitacional que el municipio viene desarrollando desde 2011.
Explicaron que los terrenos fueron incorporados al patrimonio municipal mediante distintos mecanismos legales, entre ellos la prescripción administrativa, y que la estrategia consiste en vender parte de esos bienes para financiar nuevas etapas de urbanización, generando un sistema que permita sostener el crecimiento del Banco de Tierras.
En ese sentido, afirmaron que no se trata de vender patrimonio para afrontar gastos corrientes, sino de transformar activos inmovilizados en inversiones destinadas a generar nuevas soluciones habitacionales.
También recordaron que la disponibilidad de terrenos con servicios resulta fundamental para que Ayacucho pueda acceder a futuros programas provinciales o nacionales de viviendas.
Durante el debate, el oficialismo destacó que, gracias a esta política, desde 2011 se concretaron alrededor de 700 soluciones habitacionales entre viviendas construidas y lotes adjudicados, además de la incorporación permanente de nuevos terrenos destinados al desarrollo urbano.
Los cuestionamientos de la oposición
Desde el bloque de La Libertad Avanza acompañaron la iniciativa, aunque realizaron fuertes críticas a la administración económica del Municipio.
Los concejales sostuvieron que la necesidad de vender inmuebles refleja una situación presupuestaria complicada y cuestionaron que el Ejecutivo continúe creando cargos políticos mientras argumenta falta de recursos.
En ese marco, señalaron que el dinero destinado a nuevas direcciones municipales podría utilizarse para ampliar la cantidad de lotes con servicios, mejorar calles de tierra, incorporar luminarias LED o realizar otras obras reclamadas por los vecinos.
Aclararon, sin embargo, que esas observaciones no significaban un rechazo al proyecto, sino una diferencia respecto de las prioridades de gestión.
La respuesta del oficialismo
Las críticas fueron respondidas por concejales del oficialismo, quienes defendieron la reorganización del organigrama municipal y rechazaron que se trate de la creación de cargos innecesarios.
Además, remarcaron que el desarrollo del Banco de Tierras es una política pública de largo plazo que permitió mantener activo el acceso al suelo incluso en contextos donde no existieron programas nacionales de vivienda.
También señalaron que la reducción de recursos provenientes de la Nación obligó al municipio a sostener con fondos propios distintas políticas públicas, entre ellas las vinculadas al desarrollo urbano.
Un debate con coincidencias
Pese al intenso intercambio político, los tres bloques coincidieron en un punto central: la importancia de continuar generando lotes con servicios para responder a la demanda habitacional existente en Ayacucho.
Incluso los concejales de la oposición terminaron respaldando el expediente, al considerar que resulta necesario avanzar con la infraestructura de los nuevos terrenos y preparar a la ciudad para futuras operatorias de vivienda.
Con esta aprobación, el Departamento Ejecutivo quedó autorizado a realizar la subasta pública de los tres inmuebles municipales y destinar el producido de la venta a financiar las obras de infraestructura previstas para el desarrollo del Banco de Tierras.
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