Este martes se desarrolló la segunda jornada de retención de actividades por parte de los trabajadores municipales de Ayacucho, en reclamo de mejoras salariales y condiciones laborales. La medida, impulsada principalmente por trabajadores y el apoyo de UPCN, incluyó concentraciones en obras públicas y otras dependencias municipales.
Eduardo Pereyra, delegado de UPCN, destacó que la medida busca visibilizar la situación laboral y salarial de los empleados municipales. “El básico actual de 408.000 pesos no alcanza para cubrir siquiera la canasta básica, lo que coloca a muchos trabajadores en una situación de vulnerabilidad económica”, afirmó.
El gremio denuncia carencias en indumentaria, vehículos y herramientas de trabajo, aunque desde el municipio aseguran que los servicios esenciales están garantizados y que se están realizando mejoras progresivas, como la futura entrega de vestimenta y la recategorización de personal.
Pereyra enfatizó la importancia de la unidad de los trabajadores y pidió comprensión de la comunidad: “Todo servicio municipal depende del trabajo de nuestros compañeros. Pedimos acompañamiento y empatía mientras se busca una solución justa”.
El Ministerio de Trabajo convocó a los gremios y al Ejecutivo municipal a una reunión mañana miércoles a las 10:30, para avanzar en la negociación colectiva. Mientras tanto, las medidas de fuerza continuarán hasta que se concreten propuestas satisfactorias para los empleados.