Zonales
CARBAP volvió a exigir medidas urgentes por el deterioro de los caminos rurales en el interior bonaerense
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) emitió una nueva alerta sobre la crítica situación de los caminos rurales en el interior bonaerense, agravada tras las últimas inundaciones, y reclamó medidas inmediatas al gobierno provincial que encabeza Axel Kicillof. Las entidades señalaron que el temporal reciente profundizó un escenario que ya venía siendo grave por los anegamientos acumulados durante el año.
Según la Sociedad Rural de Bolívar, los más de 200 milímetros registrados en los últimos días tornaron intransitables numerosos trazados rurales. “Ya no se puede pasar ni siquiera en tractor”, advirtió la entidad. En General Guido, los caminos llevan nueve meses prácticamente inutilizables, ya sea por estar bajo agua o por el barro permanente, lo que afecta directamente a la ganadería, la educación rural, la atención sanitaria y la logística diaria, dejando a varias familias aisladas.
Productores de la zona explicaron la magnitud del problema. “En este momento estamos sacando el agua con balde, desagotando los pantanos para que empiece a secar el barro de abajo. Lo estamos haciendo a mano”, relató un ganadero que solo puede desplazarse en cuatriciclo tras romper dos camionetas 4×4. A su vez, la Escuela Rural Nº11, única en el área, tuvo escasa actividad durante el ciclo lectivo por la imposibilidad de acceder al establecimiento.
En Labardén, los 3 kilómetros de tierra que conectan con Maipú también se vuelven intransitables con cada lluvia. “Es un año totalmente perdido. No pude dejar entrar ninguna máquina”, describió el productor y docente rural Aníbal Parisi. Ante este panorama, CARBAP insistió en que la administración bonaerense implemente un plan urgente de mantenimiento vial. “Exigimos a las autoridades una respuesta inmediata, el mantenimiento adecuado de la red vial rural y un plan claro para resolver este abandono”, expresaron.
La entidad precisó que alrededor de 5 millones de hectáreas permanecen bajo agua, con 900.000 completamente inundadas. “Antes, el problema grande era hasta Las Flores, pero hoy de Las Flores hacia el mar también está todo con muchísimos problemas”, indicaron. La expansión del agua redujo superficies ganaderas e interrumpió labores agrícolas, particularmente la siembra de soja y maíz en zonas del centro y oeste provincial, donde muchos productores debieron suspender tareas por la imposibilidad de ingresar a los campos.
Las lluvias más intensas se concentraron en el oeste bonaerense y el este de La Pampa, áreas que ya presentaban extensos espejos de agua cercanos a rutas y caminos. CARBAP advirtió que gran parte del caudal avanza “cuenca abajo” hacia municipios como Nueve de Julio y Carlos Casares, hoy en situación crítica.
En respuesta, el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, reconoció el panorama y detalló que la provincia registra “un millón de hectáreas anegadas”. Además, sostuvo que la coordinación con municipios y productores es constante, pero responsabilizó al Gobierno nacional por la paralización de obras fundamentales. “El gran ausente es el Gobierno nacional. Paralizó la obra del río Salado y no avanza desde hace dos años en el dragado”, señaló el funcionario.

