La presencia de vendedores informales volvió a generar tensión durante la Fiesta del Ternero, con críticas tanto de la organización como de comerciantes habilitados.
El presidente de la entidad, Gustavo Taylor, habló sobre la situación: “Hay momentos en los que se vuelve tierra de nadie”.
Según explicó, el problema radica en que muchos vendedores se instalan sin pagar habilitación, generando una competencia desigual frente a quienes sí cumplen con los requisitos.
“Vos le cobrás a alguien y enfrente tenés otro que no pagó nada”, señaló.
Además, advirtió que el control resulta complejo, ya que los vendedores se retiran ante inspecciones y regresan minutos después en otros puntos.
Desde la organización consideran clave avanzar en una regulación más firme por parte del municipio y, al mismo tiempo, generar espacios específicos para ordenar la actividad.
“Hay que encontrar una solución que contemple a todos”, indicaron.



