Don't miss out!

Sing up for our newsletter to stay in the loop.

Copia el link de esta nota: https://urgenteayacucho.com/xw7l

El sueño de la ceación de 5to elemento: “Tuve que entregar mi casa para no perder este espacio”

En una entrevista reciente para Proyecto Pueblo, Manuel Olano, conocido vecino de Ayacucho con una destacada trayectoria en el circo y los deportes como la escalada, compartió su fascinante historia.

Manuel creció en Ayacucho, donde su infancia estuvo marcada por el fútbol y las visitas al campo con su familia. Sin embargo, desde pequeño, mostró un desinterés por el campo y una pasión creciente por el fútbol y el circo. Durante su adolescencia, Olano comenzó a explorar el mundo del circo, aprendiendo malabares y globología de la mano de Pollo Ferrari, otro cirquero local.

Al finalizar la secundaria, Manuel se aventuró a estudiar medicina en La Plata con la intención de convertirse en pediatra. Sin embargo, su interés por el circo y la magia lo llevó a Buenos Aires para estudiar en una prestigiosa escuela de magia, mientras continuaba animando fiestas infantiles para financiar sus estudios. Posteriormente, se trasladó a La Plata para estudiar educación física, pero descubrió una nueva pasión por la acrobacia aérea y el malabarismo.

En La Plata, Olano se involucró en el circo callejero y, junto a otros artistas, fundó “La Gran S”, un espacio cultural donde se realizaron espectáculos de teatro, varieté y magia. Con el tiempo, Olano se dio cuenta de que su verdadera pasión era el circo, lo que lo llevó a tomar la decisión de dedicar su vida a esta forma de arte.

Manuel Olano – Foto: Proyecto Pueblo

Al regresar a Ayacucho, Manuel se enfrentó al desafío de adaptar su vida y sus sueños a un entorno menos acostumbrado a las artes circenses. Tras un período trabajando en el campo, encontró un galpón en alquiler en Ayacucho y decidió convertirlo en un espacio para el circo y la escalada. Con esfuerzo y dedicación, comenzó a ofrecer clases de circo infantil y a organizar eventos culturales.

A pesar de enfrentar muchos obstáculos, incluido el impacto de la pandemia, que lo obligó a cerrar temporalmente su espacio, Olano persistió en su sueño. Durante la pandemia, se adaptó organizando eventos virtuales y mantenía su espacio en funcionamiento a través de un sistema de gorra, que ayudó a financiar el alquiler y a mantener el espacio cultural activo.

Finalmente, Manuel decidió nombrar su espacio “Quinto Elemento”, inspirado en su pasión por los elementos del circo y la escalada, y en la simbología de los elementos naturales. El nombre refleja la integración de diferentes disciplinas y la interacción del cuerpo humano con el entorno.

Hoy en día, “Quinto Elemento” continúa activo en Ayacucho, ofreciendo clases y espectáculos que enriquecen la vida de la comunidad. Manuel Olano, con su historia de perseverancia y pasión, sigue demostrando que los sueños pueden hacerse realidad incluso en los lugares más inesperados.

Copia el link de esta nota: https://urgenteayacucho.com/xw7l