Mario Pergolini ha atravesado unos días muy dolorosos tras la muerte de su madre Beatriz Mancione el pasado 7 de mayo, lo cual lo llevó a suspender las grabaciones de su programa Otro día perdido (El Trece).
Luego de algunos días donde estuvo acompañado por su familia y sus seres más queridos, el conductor inició una transmisión en su canal de streaming Vorterix donde le dedicó un mensaje a todos los espectadores que se tomaron el tiempo de enviarle su pésame: “Gracias a todos. Antes que nada, no quiero decir mucho con todo esto. Gracias al cariño de todos. La verdad es que han sido todos muy gentiles conmigo, con mi familia, han sido muy respetuosos en la cancha, en todos lados. La verdad que les agradezco mucho… No tengo más que palabras de agradecimiento en este momento”.
Más tarde, salió al aire en su regreso a la televisión donde ingresó al estudio ovacionado por la tribuna y decidió sacarse los lentes de sol para dejar unas palabras muy sentidas. “Antes que nada, gracias por estos días que pasé que fueron un poco difíciles para mí. Gracias a todos por el aplauso”, dijo con la voz entrecortada.
Así fue que aseguró que, a partir de ese momento primarían los chistes de funerales, además de burlarse de él mismo por llorar en cámara: “Este es el programa donde más he llorado en toda mi vida, o sea dos veces. No lo voy a hacer nunca más”, en referencia al día que leyó una carta de una abuela a un soldado de Malvinas en 1982.
“¿Quién elige los cuadros de los velatorios? Son raros. Te piden que decores un lugar así, ¿qué ponés? Había uno de una casa con un puente. ¿Un puente que te lleva a dónde? Es raro todo”, comenzó irónico. Y, concluyó: “Son momentos complicados, porque creo que nadie sabe cómo afrontar algo así. Yo pensé que iba a estar bien, pero me quebré”.
La anécdota de Mario Pergolini sobre su madre
El día anterior a que se diera a conocer la triste noticia, Mario Pergolini había sacado a relucir una anécdota sobre su madre donde contaba que ella siempre recomendaba salir con ropa interior en buen estado “para que, si te pasa algo, el de la ambulancia te vea bien vestido, aunque estés todo sangrentado y te falte un ojo”.
Entonces, contó una situación que vivió en unas visitas recientes a la clínica que tuvo: “En los primeros días tuve que estar en emergencias y vi pasar pacientes en condiciones poco presentables. Justo pasó uno con una combinación horrenda y dije ‘mirá mi mamá cuánta verdad’. Ese consejo de madre que uno dice ‘¿quién se va a preocupar?’, pero lo vi pasar y dije ‘¡mirá qué calzoncillo!’”
Via: exitoina rss
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