Cristina Lorenzo tenía 62 años y era un referente en el Hospital de San Isidro. Pudo pedir licencia por su condición de salud, pero se quedó para ayudar en la pandemia y contrajo coronavirus. Sus colegas la despidieron en silencio y con aplausos.
“Al comienzo de la pandemia teníamos dividida la Institución en salas COVID-19 y salas no COVID-19. Hace tres semanas, nos enteramos de que había pacientes con coronavirus en salas no COVID-19. Lo que hicimos entonces fue testear al personal que estuvo en contacto, entre ellos, Cristina. Yo mismo le hice el hisopado y dio negativo”, explicó en una entrevista a Infobae. Pocos días después, comenzó con dificultades para respirar y, aunque le hicieron el tratamiento con plasma no pudieron revertir su cuadro.
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