Lo que en el interior de la provincia de Buenos Aires es moneda corriente, en el conurbano es casi una excepción. Y por ello no sorprende que la mayoría de la población de los 24 partidos del Gran Buenos Aires, casi 11 millones de personas según el último Censo Nacional, “sufre” por un marcado déficit de espacios verdes públicos.
Un estudio de Observatorio del Conurbano identificó 1.180 plazas, plazoletas y parques en los 24 distritos, pero concluyó que solo el 33,9% de los habitantes vive a una distancia considerada adecuada de alguno de estos espacios, mientras que más de dos tercios no cuentan con un área verde al alcance.
La investigación de Paula Segovia y Andrea Pamela Flores analizó la disponibilidad y accesibilidad de los espacios verdes en una región donde residen 10.849.398 personas. Y marcó, además, que si se mira solo las plazas y plazoletas, el 18,2% de la población vive a menos de 300 metros de una. Los parques locales, que son los más escasos, alcanzan al 1,6% de la población.
De acuerdo con el Decreto Ley 8.912/77 de la provincia de Buenos Aires, los municipios deberían garantizar un mínimo de 10 metros cuadrados de espacios verdes por habitante. Sin embargo, el promedio regional alcanza apenas 1,57 metros cuadrados por persona.
El informe señala que solo Berazategui cumple con ese estándar, con 10,01 metros cuadrados por habitante, aunque ese resultado se explica principalmente por la presencia del Parque Pereyra Iraola y el distrito tampoco alcanza los mínimos exigidos para plazas, plazoletas y parques locales.
En el extremo opuesto se ubican La Matanza, con 0,46 metros cuadrados por habitante, y José C. Paz, con 0,58. Además, diez de los 24 partidos no llegan siquiera a un metro cuadrado por habitante.
Plazas y plazoletas en el conurbano bonaerense
El relevamiento registró un total de 1.180 espacios verdes públicos. El 97% corresponde a plazas y plazoletas, mientras que solo existen 34 parques, de los cuales 15 son regionales y 19 locales. Aunque representan una pequeña proporción, los parques regionales concentran el 48% de la superficie verde relevada.
El estudio también evaluó la cercanía de la población a estos espacios mediante recorridos peatonales, considerando barreras urbanas como autopistas, vías ferroviarias y cursos de agua. Los resultados muestran que solo el 18,2% de los habitantes vive a menos de 300 metros de una plaza o plazoleta, mientras que apenas el 1,6% tiene un parque local a menos de 750 metros.
La situación resulta aún más crítica al analizar el acceso simultáneo a los distintos tipos de espacios verdes. Menos del 0,2% de la población dispone, al mismo tiempo, de una plaza a menos de 300 metros, un parque local a menos de 750 metros y un parque regional a menos de cuatro kilómetros. Hurlingham constituye una de las pocas excepciones: el 5,8% de sus habitantes reúne esas condiciones gracias a la concentración de espacios verdes en la localidad de William C. Morris.
El informe también advierte que la cercanía geográfica no siempre implica un acceso efectivo. Infraestructuras como autopistas, ríos, vías férreas o grandes predios pueden impedir el ingreso peatonal a parques ubicados a pocas cuadras, reduciendo significativamente su área de influencia.
Fuente: Agencia DIB
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