Un paciente cuyo estado de salud era crítico por una afección cardiaca fue intervenido con éxito en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) “Doctor Oscar Alende” a través de una técnica que evita loa cirugía a cielo abierto. En una operación histórica para el centro de salud, al paciente se le reemplazó una válvula aórtica de forma percutánea, sin necesidad de abrirle el pecho.
La directora asociada del HIGA, Alejandra García, destacó en diálogo con LU9 Radio Mar del Plata que “se trata de un avance significativo para el sistema público de salud” y subrayó “el compromiso del equipo profesional que llevó adelante el procedimiento”.
García explicó que el paciente “necesitaba un reemplazo de las válvulas cardíacas” y que la operación tradicional “se hace a cielo abierto”, pero el cuadro era de tal gravedad que “existía una altísima posibilidad de que no pudiera tolerar el procedimiento” convencional.
La decisión médica se tomó tras un Ateneo, una instancia que la directora describió como “una práctica habitual” en el hospital público, donde profesionales de distintas especialidades analizan un caso para definir el mejor abordaje.
En esta oportunidad participaron cardiólogos clínicos, especialistas en ecografía cardíaca, cardioangiólogos intervencionistas y cirujanos cardiovasculares. “Mirá el nivel de excelencia y de interdisciplinariedad que hubo”, destacó García con orgullo, quien valoró el compromiso de los trabajadores con la salud pública.
“Estamos sumamente orgullosos de esta posibilidad que se le dio a un paciente que estaba en estado crítico y que realmente la prestación se pueda dar a través de la salud pública, con todo lo que ello implica”, añadió la médica.
Angiógrafo, herramienta clave
La directora asociada remarcó que este tipo de prácticas son posibles gracias a la instalación de un angiógrafo, un equipamiento que comenzó a funcionar en 2025 tras la gestión del aparato a través del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires.
Estos equipos permiten realizar angiografías diagnósticas para observar, mediante imágenes, el interior de las arterias y venas, y también posibilitan procedimientos terapéuticos para corregir obstrucciones a nivel endovascular.
“Esto da la posibilidad de hacer un montón de prácticas y de estudios, porque en realidad la angiografía sirve para hacer diagnóstico de patología y tratamiento”, explicó García.
Desde que entró en operación el angiógrafo, en el HIGA se realizaron 861 angiografías, una cifra que la directora asociada destacó por la complejidad del estudio y el costo del instrumental, “de altísima resolución” y que, según indicó, “no hay ni siquiera en privado”.
La directora asociada subrayó que el personal del hospital trabaja “a la mañana, a la tarde, dando respuesta permanente” y son “los mismos que trabajan en privado”. En esa línea, valoró que los profesionales “ponen el corazón, el cerebro, en pos de dar a los pacientes la mejor calidad de atención”.
Fuente: Agencia DIB
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